Conchi Táboas Viaño

Psicóloga, Terapeuta Gestalt y Bioenergética en Madrid.

Psicóloga colegiada nº: M-33985;  D.U.E. Colegiado nº: 43760. Miembro adherente de la Asociación Española de Terapia Gestalt (AETG) y de la Sección Clínica del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (COP).

 

Mi abuelo médico, del que todo el mundo hablaba y al que no llegué a conocer, murió de un infarto. Así que de niña yo quería ser médico del corazón. Cuando llegó el momento de entrar en la Facultad de Medicina, me replanteé si el modelo médico tradicional era lo que yo quería, sentía que le faltaba algo… Así que solicité al rector cambiar de carrera y comencé algo distinto: Filología (amante de la lengua).

Al año siguiente, con la esperanza de adquirir una formación más cercana al ser humano, simultaneé mis estudios con la carrera de Enfermería. A partir de ahí intenté establecer puentes: estudié Traducción, Emergencias Médicas, Análisis Transaccional; me dediqué a la enseñanza, trabajé como enfermera de Cuidados Intensivos, Urgencias, Atención primaria… y seguí buscando “el remedio” en el ámbito farmacéutico. Hasta que me di cuenta, gracias a una crisis personal profunda, de que lo que buscaba iba más allá de la medicina tradicional o los fármacos, era más bien, la medicina del alma.

Decidí entonces iniciara mis estudios de Psicología en la UNED, y Terapia Gestalt en la Escuela Madrileña de Terapia Gestalt (EMTG) con Francisco Peñarrubia.

Después de la terapia Gestalt me formé en Psicología Clínica Integrativa (Bioenergética, Psicoanálisis, Medicina Psicosomática) con Juan José Albert (IPETG, Alicante).

Como incansable buscadora que soy, he seguido formándome e incorporando nuevas técnicas a mi estilo personal de ejercer esta profesión: Focusing (IG Barcelona), Teatro para terapeutas (Corazza), Psicoterapia Transpersonal e Integrativa (Eneagrama, Programa SAT), Meditación y Mindfulness con Claudio Naranjo, Tenzin Wangyal Rinponche, Keith Dowman…

En estos 22 años ya de recorrido personal y profesional, he tenido la suerte de formarme con maestros muy reconocidos, y otros más desconocidos, aunque también importantes. Mis primeros maestros fueron los pacientes del hospital, que tuvieron la delicadeza de compartir conmigo su mundo emocional, su comprensión de la enfermedad más allá de la simple patología, que me permitieron acompañar su enfermedad, su muerte, su dolor al perder un ser querido o la emoción de la bienvenida de una nueva vida.

De ellos partió mi admiración y respeto por todo ser humano, mi curiosidad y compromiso con mi profesión, así como placer de seguir aprendiendo día a día de cada uno de las personas que me solicitan ayuda.

Consciente de que la medicina no era la única respuesta al dolor, de la importancia del cuerpo, de la biografía de cada uno, y de todo lo aprendido, decido ponerlo al servicio de los demás fuera del ámbito institucional/ONGs donde había ejercido durante varios años y así con la colaboración de mi compañero Pedro Martínez Crespo se va gestando EINAI.

De todos estos años de unificar conocimientos tan diversos, junto con mi propio proceso personal, nace mi forma particular de acompañar a todos los que deciden hacer terapia conmigo. Escuchando, entendiendo, traduciendo el mundo interno al externo, curando las heridas de la infancia, usando las crisis personales y de la vida como oportunidades de crecimiento. Estando siempre disponible y presente para todos los valientes que se atreven en este camino tan rico del autoconocimiento.

A ti que estás siendo testigo de mi historia vital quiero darte las gracias por estos minutos dedicados… y si así lo consideras, quedo a tu disposición para acompañarte y compartir contigo lo aprendido.

Gracias!!

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